Impacto de la obesidad en la fertilidad

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De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (WHO) un Indice de Masa Corporal (IMC) ≥ 25 kg/m² es considerado sobrepeso y ≥ 30 kg/m² se considera obesidad.

La obesidad no ha hecho más que incrementarse de manera alarmante en la sociedad actual, especialmente en países desarrollados debido principalmente a dietas altas en azúcares y grasas en parte motivada por el bombardeo de campañas publicitarias, falta de ejercicio físico y poca concienciación general de dieta sana y equilibrada.

Esta condición tiene asociada numerosos riesgos para la salud como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e hipertensión, problemas psicológicos, enfermedades respiratorias y trastornos en la fertilidad.

En relación con la fertilidad, la obesidad conlleva una serie de trastornos que se describen a continuación.

En mujeres:

El tejido adiposo además de ser un órgano de reserva, realiza funciones endocrinas. El sobrepeso y en más medida la obesidad, alteran las rutas endocrinas de regulación afectando a los órganos implicados en la reproducción.

Principalmente se produce un exceso de estrógenos que altera la regulación del ciclo hormonal que regula el funcionamiento del ovario. Esto a su vez, está promovido por altos niveles de insulina y resistencia a la insulina que agravan la situación del hiperandrogenismo. Esta situación no solo provoca alteraciones en los ciclos menstruales, sino que también tiene efectos en el endometrio, se relaciona con el síndrome de ovarios poliquísticos, hay reducción en las tasas de embarazo, más altas tasas de aborto y más complicaciones en el embarazo.

No solo las mujeres que buscan embarazo natural pueden encontrarse con estos problemas sino que también mujeres en tratamientos de reproducción se pueden ver afectadas por las consecuencias hormonales de la obesidad. Este perfil de paciente suele requerir altas dosis de gonadotropinas debido a la presencia de una alteración de la sensibilidad que conduce a una peor respuesta y a su vez a una mayor tasa de cancelación de ciclos.

La mejor opción para mejorar el resultado de un tratamiento de reproducción es la pérdida de peso y la concienciación a medio largo plazo de la aplicación de una dieta y estilos de vida saludables.

En hombres:

Los efectos de la obesidad están menos documentados en el hombre que en la mujer. Pero, varios estudios apuntan a que el sobrepeso provoca una reducción de la calidad del esperma y en general de la fertilidad masculina.

Los estrógenos están alterados y la testosterona disminuida, lo que provoca una alteración del eje hormonal que regula la producción de esperma alterando parámetros como concentración o motilidad.

También se ha estudiado un posible aumento de la temperatura escrotal debido al aumento de tejido adipocito que conlleva a una alteración de la producción de esperma.

Otra serie de estudios apuntan a que hombres con IMC elevado tienen mayor estrés oxidativo que produce mayores niveles de fragmentación de ADN espermático que, dependiendo de los tipos de daño provocará diferentes consecuencias como alteraciones en la fecundación, bajo rendimiento en desarrollo embrionario y mayores tasas de abortos en embriones.

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