El diagnóstico genético preimplantacional (DGP) como prevención contra el cáncer

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El 4 de febrero es el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, una denominación que abarca a muchos tipos diferentes y que afecta a pacientes de todas las edades. El diagnóstico genético preimplantacional (DGP), técnica utilizada en Ovoclinic y que consiste en el análisis de embriones para una determinada alteración genética y que permite la transferencia al útero de embriones sanos, puede ofrecer importantes beneficios en la prevención de tumores hereditarios, como en el caso de la mutación BRCA1/2, que predispone a las mujeres portadoras a padecer cáncer de mama y de ovario en algunos casos.

En el mundo se diagnostican cada año 14 millones de casos nuevos de cáncer y hay una previsión de que sean casi 30 millones para el año 2035. En España, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la incidencia en 2015 fue de algo más de 247.000 casos nuevos. De estos, los cánceres hereditarios representan entre un 5-10%, siendo consecuencia de mutaciones en genes que incrementan la susceptibilidad para padecer la enfermedad. Es decir, se hereda la susceptibilidad de padecer cáncer, una susceptibilidad que se transmite según distintos patrones.

Por ejemplo, en el cáncer de mama provocado por la mutación en el gen BRCA1/2, las mujeres portadoras de esa mutación tienen un riesgo de un 60-80% de sufrir cáncer de mama y de un 30-60% (BRCA1) o 20,5% (BRCA2) para cáncer de ovario, por lo que el riesgo es elevado. Analizando mediante DGP los embriones obtenidos por fecundación in vitro, antes de proceder a su transferencia, se hace posible que sólo se transfieran aquellos que estén libres de este tipo de mutaciones.

¿Qué podemos hacer para prevenir el cáncer?

La evidencia científica ha demostrado que alrededor del 50% de los tumores se podrían evitar con hábitos de vida saludable que son más eficaces si se adoptan desde la infancia. Tres son premisas fundamentales para reducir el riesgo de padecer cáncer a lo largo de nuestra vida:

  • Realizar ejercicio físico de forma regular (al menos cuatro horas a la semana).
  • Evitar el sobrepeso tras la menopausia.
  • Evitar el consumo regular de alcohol y tabaco.

He superado un cáncer: ¿podré tener un bebé?

¿Qué pasa si se padece la enfermedad y son necesarias sesiones de radio y quimioterapia para superarla? ¿Afectaría ese tratamiento a la fertilidad? Muchas pacientes, pasado el periodo de recuperación tras la enfermedad, consiguen el embarazo de forma natural. Otras optan por la vitrificación de sus óvulos o embriones antes del tratamiento, para poder utilizarlos después para ser madres mediante reproducción asistida. Cada caso es un mundo y lo mejor es consultar con un experto en fertilidad para que nos asesore.

Fuente: Asociación Española contra el Cáncer y elaboración propia.

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