¿Se puede mejorar la tasa de implantación embrionaria?

Abraham Zavala ginecologo Ovoclinic

La implantación es el último paso que tiene que dar un embrión para “quedarse” dentro del útero materno y evolucionar hasta convertirse en feto. Durante este proceso, entran en juego muchos factores – tanto internos como externos – que son los responsables de que el desarrollo del embrión se produzca con normalidad.

Gracias a las técnicas y estudios dentro del mundo de la reproducción asistida, mejorar la tasa de implantación es totalmente posible. Para conseguirlo, basta con programar el momento de la implantación con las afinidades del endometrio y el momento de maduración del blastocisto. La implantación del embrión dura aproximadamente de 4 a 5 días, una vez que es transferido al útero. En el caso de presentar síntomas, los más comunes son; manchado marrón o rojo en los días que el embrión se está implantando, inflamación del pecho, mareos, angustia, necesidad de orinar, entre otros. Unos diez días después de la transferencia embrionaria, se realiza la prueba Beta HCG+ para confirmar el embarazo. ¿Qué ocurre si esto no sucede y se dan continuos fallos de implantación?

El óvulo para ser fecundado, tiene que presentar unas características específicas en un momento determinado. Al endometrio le ocurre lo mismo, pero con la diferencia de que el óvulo lo tenemos bajo el microscopio para estudiarlo y en el caso del endometrio, tenemos que utilizar otro tipo de dispositivos para observarlo. Utilizamos métodos indirectos – progesterona e imagen endometrial – para saber si es receptivo, para transferir el embrión cuando sus condiciones lo permitan. Y a veces ese momento no es el adecuado para el endometrio. Si estamos ante esta situación, deberíamos conseguir los embriones y criopreservarlos hasta que llegue el momento adecuado para transferir. Debemos preparar el endometrio y cuando presente las condiciones idóneas, trasferir el embrión criopreservado que tenemos disponible. En este caso, estamos ante una transferencia en diferido. 

Test endometrio para conseguir los mejores resultados

Otra de las opciones que tenemos es preparar el endometrio para la criotransferencia y una vez llegado el momento adecuado, realizar el denominado test endometrio (Test ERA, Test EMMA, Test Alice) y no trasferir el embrión. Esta prueba nos permite realizar un análisis completo de la salud endometrial, analizando la receptividad endometrial, el microbioma endometrial o para detectar qué tipo de bacterias están causando la inflamación del endometrio y, por consiguiente, los fallos de implantación.

Este proceso nos obliga a repetir el ciclo endometrial para trasferir el embrión. Es un proceso que presenta mayor tiempo y costes, pero al mismo tiempo nos da la certeza de conocer si estamos ante el momento perfecto para realizar la transferencia embrionaria y conseguir así los mejores resultados.