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El papel de las hormonas tiroideas en la fertilidad

hormonas tiroideas y fertilidad

Las hormonas tiroideas juegan un papel esencial en la fertilidad y en la capacidad para concebir. Estas pequeñas glándulas en forma de mariposa situadas en el cuello se encargan de regular el metabolismo y mantener un equilibrio adecuado en nuestro organismo. Lo que resulta fundamental para la salud general, pero en particular para la función reproductiva.

Un desequilibrio en las hormonas tiroideas puede llevar a cambios en el ciclo menstrual, incluyendo irregularidades o incluso la ausencia de menstruación, lo que puede dificultar la concepción. 

Por eso, si llevas tiempo buscando un embarazo sin éxito y sospechas que puede estar relacionado con un desequilibrio de la tiroides, es recomendable que consultes con un médico especializado en fertilidad para que pueda estudiar tu caso y valorar las mejores opciones para poder convertirte en madre. 

¿Cómo funcionan las hormonas tiroideas?

Las hormonas tiroideas son producidas por la glándula tiroides. En concreto, la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3) son las que se encargan de regular el metabolismo, influyendo en cómo nuestro organismo produce y emplea la energía. Pero, además, desempeñan un papel crucial en el desarrollo y el funcionamiento de otros sistemas, incluyendo el sistema reproductivo.

Con lo cual, mantener un equilibrio adecuado de estas hormonas es fundamental para que nuestro cuerpo funcione de manera óptima para poder concebir y disfrutar de un embarazo saludable. 

¿Cómo influyen las hormonas tiroideas en la fertilidad?

El sistema reproductivo depende en gran medida de que nuestras hormonas mantengan un equilibrio óptimo. En primer lugar, porque las hormonas tiroideas influyen en la maduración de los óvulos en las mujeres y en la producción de esperma en los hombres. 

Pero también influyen en la regularidad y la duración del ciclo menstrual. Un desequilibrio en las hormonas tiroideas puede provocar ciclos menstruales irregulares o ausencia de menstruación, conocida como amenorrea. Debido a ello, puede resultar más complicado saber cuáles son nuestros días fértiles, haciendo que sea más difícil lograr el embarazo. 

Por otro lado, también afectan el revestimiento del útero, que es fundamental para la implantación del embrión. 

Además, hay que mencionar que los trastornos tiroideos pueden provocar problemas ovulatorios, que afecta directamente a la fertilidad.

Hipotiroidismo y fertilidad

El hipotiroidismo es un trastorno común de la tiroides en el que la glándula tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas. Las personas que lo padecen suelen presentar ciclos irregulares, disminución de la libido y problemas ovulatorios. Además, normalmente afecta a la calidad de los óvulos y al revestimiento uterino, lo que puede dificultar la implantación del embrión.

Hipertiroidismo y fertilidad

El hipertiroidismo hace que la glándula tiroides produzca demasiadas hormonas tiroideas, lo que generalmente provoca un aumento de la frecuencia cardíaca, nerviosismo y pérdida de peso sin motivo aparente. Todo ello puede alterar el ciclo menstrual y dificultar la concepción. Pero, además, las posibilidades de sufrir complicaciones durante el embarazo aumentan significativamente. 

La importancia de un diagnóstico y tratamiento adecuados para mejorar la fertilidad

Si crees que puedes tener un trastorno tiroideo y quieres quedarte embarazada, es aconsejable que busques atención médica. Un análisis de sangre para medir los niveles de hormonas tiroideas permitirá que el especialista pueda realizar un diagnóstico adecuado y recomendar un tratamiento adecuado.

El tratamiento de los trastornos tiroideos conlleva normalmente la administración de medicamentos dirigidos a restaurar el equilibrio hormonal. De esta forma se consigue que los niveles sean óptimos antes y durante el embarazo.

Además, es importante realizar un seguimiento y pruebas periódicas, y llevar un estilo de vida saludable, que incluya una dieta equilibrada, ejercicio regular y evitar las situaciones de estrés, ya que también son factores estrechamente relacionados con la fertilidad.

En resumen, las hormonas tiroideas juegan un importante papel en la fertilidad y en la capacidad para quedarse embarazada. Los trastornos tiroideos pueden afectar negativamente el ciclo menstrual, la ovulación y la calidad de los óvulos, lo que dificulta la concepción. No obstante, con los cuidados adecuados y manteniendo un equilibrio hormonal óptimo, es posible conseguir un embarazo que además llegue a buen término. En Ovoclinic, te ayudaremos a conseguir el embarazo con un estudio previo y además, te asesoraremos en el programa de Garantía de Embarazo más adecuado a tu historial. Gracias a estos programas, tendrás toda la tranquilidad y calma para intentarlo, y si no consigues el embarazo, te devolveremos el dinero. 

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