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¿Qué es el istmocele y cómo afecta a la fertilidad?

istmocele

El istmocele es una afección que afecta a mujeres que han tenido una o más cesáreas. También es conocido como defecto de la cicatriz de cesárea. Cuando una mujer se somete a una cesárea, los médicos realizan una incisión en el útero para extraer al bebé. Tras la operación, la incisión se sutura para cerrarla. 

Sin embargo, en algunos casos, el tejido no se cierra por completo y se forma una pequeña cavidad que contiene sangre menstrual o restos de tejido. La cuestión es que, con el tiempo, puede aumentar de tamaño y convertirse en un istmocele, pudiendo llegar a causar problemas en el útero.

¿Cuáles son los síntomas del istmocele?

Los síntomas del istmocele pueden variar de una mujer a otra, e incluso algunas mujeres pueden no experimentar  ninguno en absoluto. Sin embargo, los síntomas comunes incluyen dolor pélvico crónico, períodos menstruales dolorosos, sangrado menstrual anormal y dificultades para concebir.

  • Dolor pélvico crónico: muchas mujeres experimentan dolor persistente en la región pélvica, que puede ser leve o intenso y afectar su calidad de vida diaria.
  • Períodos menstruales dolorosos: el istmocele puede provocar cólicos menstruales severos que no responden adecuadamente a los analgésicos comunes y que pueden interferir con las actividades cotidianas.
  • Sangrado menstrual anormal: algunas mujeres pueden experimentar sangrado menstrual irregular o abundante, lo que puede requerir atención médica para controlarlo adecuadamente.
  • Dificultades para concebir: puede dificultar la concepción al interferir con la implantación del embrión en el útero o causar problemas durante el embarazo, como abortos espontáneos o partos prematuros.

¿Cómo afecta el istmocele a la fertilidad?

Al formarse una cavidad en la cicatriz uterina, el istmocele puede afectar la fertilidad, impidiendo la implantación adecuada del embrión en el útero y dificultando que la mujer se quede embarazada. 

Pero también puede causar problemas durante el desarrollo del propio embarazo. Por ejemplo, puede aumentar el riesgo de abortos espontáneos o de partos prematuros. 

Por este motivo, es fundamental tratar adecuadamente el istmocele, especialmente si la mujer quiere volver a quedarse embarazada en el futuro. Si estás experimentando dificultades para concebir y sospechas que puedes tener un istmocele, es recomendable que busques orientación médica para obtener un diagnóstico preciso y saber cuáles son las opciones de tratamiento más adecuadas en tu caso.

¿Cómo se diagnostica el istmocele?

Por lo general, el diagnóstico del istmocele se realiza a través de dos procedimientos principales: la ecografía transvaginal y la histeroscopia. 

Durante una ecografía transvaginal, se inserta un dispositivo de ultrasonido en la vagina para obtener imágenes detalladas del útero y los órganos circundantes. De esta forma, el médico puede visualizar la cavidad en la cicatriz uterina y determinar su tamaño y ubicación.

Por su parte, la histeroscopia es un procedimiento en el que se introduce un histeroscopio delgado y flexible a través del cuello uterino hasta el útero. Este dispositivo se encuentra equipado con una pequeña cámara que permite al médico explorar el interior del útero en busca de anomalías, como el istmocele. Además, en algunos casos, durante este procedimiento, es posible aplicar otras técnicas para tratar el istmocele. 

¿Cómo se trata el istmocele?

El tratamiento del istmocele depende de la gravedad de los síntomas y del deseo de la mujer de volver a quedarse embarazada en el futuro. En algunos casos, puede no requerir tratamiento y simplemente ser monitoreado de cerca por un médico. 

Sin embargo, si está causando síntomas graves o dificultando la concepción, pueden valorarse distintas opciones de tratamiento, lo que dependerá principalmente de los síntomas y la salud general de la paciente. Es el médico el que deberá determinar el mejor plan de tratamiento para cada caso individual.

Resección quirúrgica del istmocele

Se trata de un procedimiento en el que el médico realiza una incisión en la cicatriz uterina y elimina la cavidad formada. Durante la cirugía, se extirpan cuidadosamente los tejidos afectados para restaurar la integridad del útero. 

Gracias a ello, pueden aliviarse los síntomas relacionados con el istmocele, como el dolor pélvico crónico y el sangrado menstrual anormal. Además, al facilitar una implantación adecuada del embrión en el útero, aumentan las posibilidades de embarazo.

Reparación histeroscópica del istmocele

Durante este procedimiento, se utiliza un histeroscopio, un dispositivo delgado y flexible equipado con una cámara en el extremo, para visualizar el interior del útero. El médico guía el histeroscopio a través del cuello uterino hasta la cavidad en la cicatriz uterina, donde puede identificar y reparar el istmocele. Una técnica mínimamente invasiva ofrece una recuperación más rápida y menos dolorosa que la cirugía tradicional.

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