ENTREVISTA A BEATRIZ TIERNO «MAMÁ ORIGINAL»

Beatriz-Tierno

Entrevistamos a Beatriz Tierno, más conocida por su blog: Mamá Original. Psicoterapeuta y especialista en fertilidad, fue mamá a los 37 años de María tras cuatro Fecundaciones in Vitro (FIV).

Gracias a su experiencia y formación, acompaña a otras mujeres en su viaje hacia la maternidad a través del mindfulness, técnicas de integración cerebral, programación neurolingüística y otras herramientas.

  • Si tuvieras que elegir tres palabras para describir cómo fue tu proceso de reproducción asistida, ¿Cuáles serían?

Esperanza, desesperanza y milagro.

  • En tu blog, hay varios artículos de tu diario personal contando cada fase del tratamiento, pero la reproducción asistida para muchas pacientes sigue siendo algo tabú o difícil de compartir con los demás…¿Por qué crees que a día de hoy sigue ocurriendo esto?

La verdad que comenzar cualquier proceso de reproducción asistida es complicado por todas las emociones a las que nos tenemos que enfrentar. Yo misma no fui capaz de contarlo mientras estaba en ello. Ya eran demasiadas noticias y sentimientos que tenía que digerir como para sumarle la exposición a comentarios y opiniones desafortunadas y el tener que poner límites de lo que quería o no compartir…

Considero que cada persona lo debe hacer cuando se sienta preparada para contar con naturalidad cómo ha sido su proceso y cómo se ha sentido.

Cuando yo me sentí fuerte y había trabajado personalmente para superar todos los duelos del proceso, incluida una pérdida gestacional, me fue más fácil hablar de ello.

Es cierto que cada vez que una persona se atreve a hablar de ello, se va disolviendo un poco el tabú y se facilita el camino a las que vienen detrás para compartirlo como un proceso cada día más natural y frecuente, y no como algo vergonzoso o que se tiene que esconder.

  • En Ovoclinic tenemos un departamento dedicado a darle un seguimiento personalizado y acompañar a la paciente desde que nos visita por primera vez hasta el final del proceso. Como ex paciente de reproducción asistida y psicoterapeuta de fertilidad, ¿crees que la atención al paciente es lo que más se valora durante un tratamiento?

Yo creo que cuando vas a la primera consulta, no sabes lo duro que puede ser y no lo ves necesario ni lo valoras tanto.

Pero cuando el camino se alarga sin duda un acompañamiento emocional se hace necesario para poder vivir la experiencia de la mejor y menos traumática forma posible.

Ese acompañamiento por parte de Ovoclinic lo veo esencial también para no desistir por el camino antes de conseguirlo. Porque muchas veces el único secreto para conseguirlo es insistir, afinando los tratamientos, claro. Sin embargo, la vivencia es tan dura que algunas personas se ven obligadas a abandonar antes de haber cumplido su sueño.

Así que yo creo que sin duda es de valorar que se ofrezca este apoyo en todas las clínicas a sabiendas de que conseguirlo a la primera no es lo más habitual, y que el estrés y la tristeza acompañan a muchas mujeres en los tratamientos de reproducción asistida y es muy necesario estar junto a ellas.

  • ¿Cómo surge la idea de crear un grupo de mujeres y ayudarlas en su camino hacia la maternidad?

Llevaba un par de años acompañando individualmente a mujeres con infertilidad cuando yo empecé a acudir a un círculo de mujeres. Me pareció tan sanador y potente ese espacio seguro y libre de juicio en el que compartes todo lo que sientes, que quise replicar el modelo para ayudar a mujeres infértiles.

Y al mismo tiempo, quería dotarlas de herramientas para poder vivir el proceso con más compasión y más tranquilidad. Y para eso, el mindfulness es lo mejor.

  • ¿Qué es exactamente el círculo de atención plena y fertilidad? ¿Cuál es el objetivo de este círculo?

Un círculo es un espacio en el que nos comprometemos a mostrarnos como somos y a escuchar a las demás mujeres sin juicios ni consejos, sino desde el corazón. Y como realmente los seres humanos somos más parecidos de lo que creemos, y más aún mujeres viviendo a la vez el deseo frustrado de la maternidad, pues resulta que lo que comparte una, le resuena a otra y lo que va sanando o aceptando una, lo hace a la vez aquella otra.

Además, sentirnos comprendidas alivia gran parte de nuestro sufrimiento. Muchas veces no nos duele tanto lo que nos sucede sino el aislamiento y la incomprensión en el que lo vivimos.

Y en cuanto al círculo de atención plena o mindfulness, es un espacio donde trabajamos la capacidad de estar presentes. Con frecuencia también sufrimos por anclarnos en el pasado o pensar hipotéticos horribles futuros (los terribles ¿y si…?). Si fuéramos capaces de vivir el momento aquí y ahora y enfocarnos tan solo en el siguiente paso, el camino de la fertilidad sería más sencillo. Por eso en este círculo, también aprendemos herramientas de mindfulness y compartimos nuestra práctica y nuestras dudas por un grupo de WhatsApp (abierto a quien quiera).

  • ¿Qué consejo le darías a una chica que tras varios tratamientos ha perdido la confianza en sí misma y no tiene fuerzas para volver a intentarlo?

Que descanse un poco, que no pasa nada por parar aunque sea un par de meses. Y que aproveche ese tiempo para aprender a relajarse y gestionar sus emociones, recuperar la ilusión de los proyectos olvidados, unirse más a su pareja si la tiene y sanar las heridas que el camino infértil haya ido dejando en ella.

Porque es importante llegar al objetivo y lograr ser mamás, pero sin perderse por el camino y llegando a la meta con las suficientes fuerzas para recibir a nuestro bebé enteras y no hechas “pedacitos”.

Y también les diría que si quieren seguir intentando:

    • Busquen ejemplos de chicas con casos similares que lo han conseguido
    • Se rodeen de gente comprensiva y positiva
    • Encuentren a una clínica donde el equipo médico les genere confianza y se sientan escuchadas, respetadas y acompañadas durante todo el proceso
    • Se dejen acompañar emocionalmente por alguien que sepa del tema
    • Y que sean compasivas con ellas mismas para saber que si no pueden ir con la ilusión de la primera transferencia a la quinta, pues que es normal y que lo que son es humanas y muy valientes por volver a estar ahí, nada más.

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