La alimentación: factor clave para lograr el embarazo

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Llevar una vida activa y saludable es fundamental en cualquier etapa de la vida, pero, se convierte en algo fundamental si queremos conseguir un embarazo. Algunas de las preguntas más frecuentes que aparecen durante un ciclo de reproducción asistida son; ¿Qué puedo comer y qué no? ¿Tengo que hacer algún cambio en mi dieta? Si tomo mucho azúcar, ¿tendré menos posibilidades de quedarme embarazada? ¿De verdad importa tanto mi alimentación durante un ciclo de reproducción asistida?

Para responder a todas estas preguntas, hemos hablado con el equipo médico de Ovoclinic.

Los ovocitos, durante la mayor parte de la vida reproductiva de una mujer, están en una fase de animación suspendida (latencia) como células inmaduras y en los 3-4 meses anteriores a la ovulación experimentan un complejo proceso de crecimiento. Esta es una etapa muy crítica donde existen múltiples factores que pueden afectar, tanto en positivo como en negativo, a la correcta maduración y a la calidad ovocitaria. Algunos de ellos se escapan de nuestro control, pero hay otros en los que sí podemos influir.

Entre ellos, la alimentación y el estilo de vida juegan un papel muy importante en la calidad de los ovocitos y, por lo tanto, son factores que hay que tener en cuenta durante un tratamiento de reproducción asistida. Pero, además, al igual que ocurre en un ciclo de fecundación natural, tendrán una influencia directa en la salud del bebé.

Una alimentación adecuada es fundamental durante un ciclo de reproducción asistida en cuanto que nos permite:

  • Ayudar a la maduración de los ovocitos.
  • Obtener un número suficiente de ovocitos en el momento de la punción.
  • Lograr un buen crecimiento endometrial.
  • Favorecer la implantación embrionaria.
  • Garantizar un desarrollo y crecimiento fetal adecuado

Una correcta alimentación es muy importante para dar a luz a un bebé sano.

 

¿QUÉ DEBO COMER DURANTE UN TRATAMIENTO DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA?

VITAMINAS DEL GRUPO B (B1, B2, B6, B9, B12)

Estas vitaminas son imprescindibles durante la fase de maduración ovocitaria y en la producción de progesterona. Además, permiten que la ovulación mensual se desarrolle de manera correcta e impulsan el crecimiento del endometrio, lo que facilita la implantación del embrión.

¿Dónde las conseguimos? Para mantener unos niveles adecuados de todas estas vitaminas debemos ingerir suficientes proteínas, variando las de origen animal y vegetal, y cereales integrales. Estos últimos además son una buena fuente de fibra.

VITAMINA C Y VITAMINA E

Son potentes antioxidantes que protegen nuestras células del estrés oxidativo, uno de los factores que reducen la calidad de los ovocitos.

¿Dónde las conseguimos? Están presentes en frutos secos, frutas y en verduras de hoja verde, que además son una buena fuente de ácido fólico y de otras vitaminas y minerales.

VITAMINA D

Según diversos estudios científicos, el sistema reproductor femenino cuenta con varios receptores de vitamina D, por lo que juega un papel fundamental en la fertilidad. Su carencia está relacionada con una tasa más baja de éxito reproductivo.

¿Dónde la conseguimos? Se encuentran en pescados grasos, carnes y derivados animales. Además, el cuerpo la sintetiza de forma natural cuando nos exponemos al sol.

 

MINERALES COMO CALCIO, HIERRO, MAGNESIO, ZINC, SELENIO

El calcio participa activamente en el proceso de maduración de los ovocitos y es fundamental en la fertilización. La carencia de hierro, por su parte, puede disminuir las probabilidades de que el embrión se implante en el endometrio. Por último, el zinc y el selenio tienen propiedades antioxidantes.

¿Dónde los conseguimos? Estos minerales forman parte del grupo de verduras, frutos secos y alimentos de origen animal.

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