Scroll Top

Entrevista a Miss Balance sobre nutrición y fertilidad

Entrevista a Miss Balance

Nuevo año, nuevos retos. Suele ser muy común iniciar el año con una lista de propósitos o sueños que cumplir. En Ovoclinic sabemos que el deporte o la alimentación se encuentran presentes en las listas de propósitos de nuestras pacientes. Es por ello que hemos decidido comenzar este primer mes del año, charlando con una de nuestras colaboradoras especializadas en nutrición clínica, digestiva y salud hormonal de la mujer. Hablamos de Lara, más conocida en redes sociales como @missbalance.

Mamá y especialista en nutrición clínica, digestiva, pero, sobre todo, en salud hormonal y fertilidad. ¿Qué te llevó a especializarte en alimentación y fertilidad?

Después de más de 10 años focalizada en pérdida de peso y nutrición deportiva, terminé especializándome en salud digestiva por necesidad, ya que la consulta se llenaba cada vez de problemas que se podían mejorar empezando desde allí. Personalmente, desde mis 20 años tuve alternaciones hormonales, y eso evidentemente también se reflejaba en problemas digestivos, así que todo lo que yo he recomendado a mis pacientes había sido previamente probado por mí en mi día a día.

Al cabo de un tiempo, decidí ser mamá, y fue entonces cuando me di cuenta de que no era tan fácil y que debía primero optimizar mis hormonas, mi salud digestiva, estilo de vida y suplementación. Tras seguir mi plan, al cabo de pocos meses lo conseguí, es más, recuerdo como la ginecóloga se quedó sorprendida de lo bien que tenía mis analíticas en mi primer control. El embarazo y parto fueron geniales, y todo ese proceso me apasionó tanto que me quise enfocar más en salud hormonal femenina y asesora de lactancia para poder ayudar a todas las mujeres y sus parejas en esta etapa tan importante y en la que nos solemos encontrar tan perdidas.

¿Cuáles son las patologías más comunes que encuentras relacionadas con la salud hormonal?

Son muchas las mujeres con SOP (síndrome de Ovario Poliquístico) y endometriosis, también con alteraciones de las glándulas tiroideas, prolactina… Uno de los principales objetivos suele ser mejorar la resistencia a la insulina, llenar la alimentación de antioxidantes y fitoquímicos (betacarotenos, polifenoles, isotiocianatos…) y reducir la inflamación. Un buen abordaje mejorará la composición corporal y la microbiota y por lo tanto la salud hormonal.

En Ovoclinic, sabemos que llevar un ritmo de vida saludable (descanso, deporte, alimentación…) es clave para lograr un embarazo sano. ¿Qué consejo le darías a una mujer o pareja que está en tratamiento de reproducción asistida?

Para mí hay 3 pilares fundamentales; Asegurar un buen aporte de fibra tanto soluble como insoluble, realizar ejercicio físico diario, combinando el aeróbico y el de fuerza, y por último, pero no menos importante, mejorar el manejo del estrés, ya que es fundamental para nuestra salud emocional y hormonal.

En cuanto a la fibra, vamos a priorizar los cereales integrales, la avena, el trigo sarraceno, las frutas, verduras, legumbres, semillas y también el almidón resistente. Todo esto nos ayudará a regular el azúcar en sangre y a estimular la secreción de hormonas que regulan el apetito, así como regular el perfil lipídico en sangre y cuidar de nuestra microbiota.

El ejercicio de fuerza es fundamental para crear nuevas mitocondrias, que son nuestras fábricas de energía, y el cardiovascular mejorará la circulación, la llegada de nutrientes a las células, así como favorecer la limpieza de desechos del organismo.

En cuanto a la gestión del estrés, es imprescindible teniendo en cuanta que vivimos en la sociedad donde vivimos. Cada persona debe encontrar la técnica que mejor se adapte, pero procurar desconectar de los estímulos externos por unos minutos cada día, aunque sean 10 minutos en modo avión, va a reducir las alteraciones en el cortisol, que es la hormona del estrés y todo va a funcionar mejor.

Una de las metodologías que sigues en tu programa de nutrición es trabajar de forma conjunta la salud intestinal y emocional. ¿Qué relación existe entre ambas?

Me atrevo a decir que muchísimo. El sistema nervioso central y el entérico (el del intestino) están interconectados, siendo la microbiota fundamental en este diálogo.

Por dar solo un ejemplo, una de las sustancias que más condiciona el estado de ánimo es el triptófano, que debemos aportar con la dieta ya que es un aminoácido esencial, es decir, el cuerpo no lo puede producir.

El triptófano en el intestino se convierte en serotonina, la hormona de la felicidad. El 90% de esta se sintetiza en la tripa y su déficit va a repercutir en nuestras emociones, depresión y muchos trastornos psiquiátricos. El equilibrio de nuestra microbiota es fundamental para que la conversión triptófano – serotonina suceda. Pero, si la microbiota no está en orden, el triptófano va a transformarse en otras sustancias que nos van a inflamar y a dar efectos contrarios, como ansiedad. Hay muchas más sustancias involucradas, pero, está claro que la alimentación es fundamental para mejorar nuestro microbiota y, por lo tanto, nuestras emociones y salud hormonal. 

En una pareja que quiere concebir, el hombre juega un papel muy importante. ¿Has notado más presencia masculina en las sesiones o programas de nutrición?

Por suerte cada vez más son las parejas que acuden juntas a mejorar su alimentación. El hombre aportará el 50% del material genético y se sabe que su estilo de vida y su alimentación determinarán la calidad de los espermatozoides. De todas maneras, son muchas las mujeres que veo con sentimiento de frustración e impotencia al ver como solo ellas están esforzándose mucho e intentando hacer todos los cambios en su alimentación y estilo de vida. Siempre animo a que al menos una de las sesiones de nutrición sea conjunta. 

Una vez que una paciente consigue el embarazo, ¿existe algún plan de alimentación más específico que envuelva los nueve meses de gestación y lactancia?

Sí, siempre explico a mis pacientes que vamos a hacer lo posible para ofrecer un hotel de 5 estrellas al bebé durante su estancia en los 9 meses de gestación. Sabemos que dentro del útero materno los bebes ya entran en contacto con las bacterias que formaran parte de su futura microbiota. Hablo mucho de los 1.000 primeros días de vida, que son determinantes para la salud futura de nuestro hijo. Esos 1.000 días empiezan desde que se concibe y hasta sus 2 años de vida. Por lo que la alimentación en toda esta etapa es fundamental, ya que determinará su microbiota, y, por lo tanto, su salud durante la infancia y a lo largo de su vida. Son muchas las parejas que aprovechan para perfeccionar sus hábitos durante el embarazo, así como para preparase para ser el mejor ejemplo para sus hijos una vez estos empiezan la alimentación complementaria a los 6 meses.

Para terminar, quiero aprovechar para animar a las futuras mamás y papás a empoderarse al máximo y a informarse acerca de la lactancia y de cómo debe ser la alimentación de sus hijos, ya que desgraciadamente todavía existe mucha desinformación al respecto.  

Entradas relacionadas