¿Cómo influye el microbioma en la fertilidad?

microbioma carolina arboleya

El microbioma o microbiomas están en todas partes, dentro y alrededor de nosotros. Coloquialmente se le conoce como el “segundo genoma” por su relación directa con la genética. Se trata de una comunidad de microorganismos que se encuentran en todas las superficies de nuestro cuerpo, como son la boca, el intestino, él útero, la vagina, además de la piel y los ojos, por ejemplo. El microbioma está formado por hongos, levaduras, arqueas y virus, pero principalmente se compone de bacterias. La microbiota comprende todos los organismos vivos que forman el microbioma.

En reproducción asistida, el microbioma o flora endometrial (rica en Lactobacillus) es el conjunto de microorganismos que se encuentran en el endometrio, lugar donde se produce la implantación del embrión al inicio del embarazo. Diversos estudios han demostrado que la presencia o predominancia de determinadas bacterias puede ser causa de inflamación del endometrio (la llamada endometritis crónica) y de  fallos de implantación recurrentes y embarazos no evolutivos.

Asimismo, casos clínicos demuestran que el estudio del microbioma endometrial antes de la transferencia es un biomarcador útil y positivo para programar la transferencia embrionaria o posponerla.

Microbioma endometrial y fallos de implantación

Condiciones o infecciones ginecológicas frecuentes, como la vaginosis bacteriana, están relacionadas con la alteración de la flora vaginal. Estas se manifiestan en ocasiones por un flujo más abundante y mal olor, aunque también pueden ser completamente asintomáticas. Se ha demostrado que alteraciones en la flora vaginal pueden estar en relación con alteraciones en la flora del endometrio. Así, la endometritis consiste en la inflamación del endometrio. Debido a la relación de los gérmenes que producen la inflamación y las moléculas del sistema inmunológico que se generan, esto da lugar a la disminución de la receptividad endometrial.

Problemas reproductivos como la esterilidad, los fallos de implantación (cuando después de dos o tres ciclos no se consigue gestación), gestaciones no evolutivas como abortos bioquímicos o abortos clínicos pueden relacionarse con esta alteración del microbioma endometrial.

Existen pruebas que ayudan a determinar si las bacterias que se hallan en el endometrio son las adecuadas para que se produzca un embarazo. Estos test desarrollados por un laboratorio de análisis clínicos, analizan el microbioma endometrial para determinar si es óptimo o no y detectan las bacterias patógenas o que causan endometritis.

Por otro lado, incluso alteraciones en el seminograma: espermatozoides en menor concentración, más lentos o seminogramas con muchas células inflamatorias, también pueden justificarse por un desequilibrio de la microbiota.

¿Cómo lograr una flora endometrial sana de forma natural?

Para favorecer una flora endometrial rica en Lactobacillus, puedes llevar una dieta rica en alimentos ricos en pre y probióticos. Algunos de ellos son los yogures naturales, el kéfir, la soja fermentada, los encurtidos como pepinillos o aceitunas o los fermentados. Además, son aconsejables aquellos ricos en fibra: cereales, fruta y verdura cruda, etc.

Los probióticos y prebióticos tienen múltiples beneficios a otros niveles, entre los que destacan; el refuerzo de la flora intestinal, ayudando en el tratamiento de la diarrea aguda, la mejoría de síntomas en el síndrome de intestino irritable o la ayuda a una correcta digestión en general, entre otras ventajas.

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